“Un salto cuántico hacia la montaña más alta”

Por Edith Villanueva



Sin imaginarlo pero deseándolo tanto en mi ser ,de repente apareció una invitación a un retiro espiritual en un lugar tan especial como Big Bear.

Era una invitación que no podía rechazar pero necesitaba el impulso de Dios para aceptarla, entonces dije: “sí, sentí que era mi tiempo y esperé el favor de Dios para hacerlo posible. De subida a la montaña manejando sola en mi carro ,mi corazón explotaba de felicidad porque ya habían transcurrido 11 años desde que no disfrutaba de un evento así. Al llegar y ver la cabaña que estaba preparada para mí, realmente me sentía tan bendecida ,tan favorecida, mi corazón no paraba de dar gracias por este super regalo ,que llegó de repente y solo deseándolo cada día más, al encontrarlo era ese tesoro escondido que mi alma anhelaba y buscaba